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Conseguir metas no sólo depende del esfuerzo.

Conseguir metas no sólo depende del esfuerzo.

 Conseguir metas no sólo depende del esfuerzo. Por Miriam Louro.

Piensa en cuántas metas te has propuesto a lo largo de tu vida, hasta llegar a la edad que tienes. Conseguirlas o no, dependerá de varios factores. Seguramente habrá muchas y no tendrán que ver unas con otras. Tus metas cambian al igual que tus intereses. Pero todas ellas tienen algo en común, que para conseguirlas hay que lograr satisfacer las necesidades humanas. Estas necesidades están recogidas en la Pirámide de Maslow.

El primer paso consiste en cubrir las necesidades fisiológicas. Debes conseguir un equilibrio corporal y mental: estar bien alimentado, descansar, revisar la salud, practicar deporte, entre otras cosas. Si te sientes bien física y mentalmente vas a poder avanzar hasta el siguiente paso, de lo contrario debes preguntarte qué está ocurriendo, buscar qué es lo que te hace sentir mal e intentar trabajar sobre ello.

El segundo paso consiste en sentirte seguro y protegido. En la mayoría de las personas, ese lugar es el hogar. En el que te sientes protegido y escuchado. Es necesario que cuides esto. Si creas un ambiente de tensión, discusiones y reprimendas diarias, tus hijos buscarán otro lugar para sentirse bien. Y en caso de no encontrarlo, pueden retraerse, no querer expresar lo que les ocurre, por miedo a ser castigados. Fomentar un clima de comprensión y de apoyo. 

El tercer paso es la necesidad de afecto. Somos seres sociales, necesitamos amigos y personas con las que poder relacionarnos (compañeros de clase o del trabajo, familiares, amigos de la infancia, etc.) Aunque en ocasiones necesitas estar solo, debes tener personas a las que poder contar las preocupaciones, que escuchen tus problemas, tus éxitos y todo lo que desees, y no guardarlo dentro. Pero no sólo debes sentirte querido por los demás, sino por ti mismo. Es muy importante la autoestima para obtener el éxito.

El cuarto paso es la autorrealización. Buscar soluciones ante los posibles errores que puedan ir surgiendo, y cómo poder afrontarlos. Cumplir las metas ayudará a sentirte autorrealizado. Pero sí no las cumples, estos cuatro pasos te ayudarán a seguir intentándolo.

Es importante que tengas en cuenta cada uno de ellos, todos tienen su función en conseguir lo que te propones.

Pero también es necesario que te sientas motivado. No sólo por las recompensas externas que puedas recibir al conseguirlo, sean en forma de algo material o de felicitación por el éxito; sino también por las internas, como la autodeterminación. 

Cuando estás motivado y tus necesidades humanas están satisfechas, estás en el buen camino para conseguir el éxito, ahora es la hora de esforzarse. Ese esfuerzo va a depender de pequeños avances o errores que vas consiguiendo lo que hace reflexionar sobre si lo estás haciendo mal.

Aquí tienes algunos de los pasos sobre los que reflexionar si quieres acompañar en las metas de tu hijo/hija.

Es importante que la meta no se imponga de forma obligada. Si quieres que tu hijo apruebe todo, es importante hablar con él y mostrarle qué sentido tiene eso. Es necesario que quiera conseguirlo. Y esa meta debe ser real. Si le pides que apruebe todo viendo que le cuesta mucho el estudio, puede que lo vea como algo inalcanzable, y se desmotivará.

En ocasiones puede que tu o tu hijo no veáis vuestras capacidades y creáis que no podéis conseguirlo, ahí el tercer paso no está cubierto. Necesitáis sentiros queridos por vosotros mismos. 

Cuando encuentras sentido al trabajo que haces, es cuando el esfuerzo merece la pena. Y si aún encima, lo ves con tus propios ojos, más todavía. Ver a los demás esforzarse y conseguir sus objetivos, puede ser una motivación para alcanzar los nuestros.

¿No te ha pasado alguna vez que ves a alguien conseguir algo y es cuando más ganas tienes de hacer eso que tanto deseas? Ver a alguien que sabe tanto de un tema y querer leer y aprender más sobre ello.

Y qué mejor ejemplo que el de los propios padres. Enseñarles que para conseguir algo que queréis, tenéis que dedicarle tiempo y esfuerzo, mostrar cómo afrontais las desmotivaciones y los fracasos que puedan ocurrir. No se trata de dejar ver que podéis hacer todo perfectamente y sin contratiempos, sino que a pesar de las dificultades sigues intentándolo.

No te olvides que tú ya eres alguien, consigas o no tus metas.

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